En un ambiente de profundo regocijo y unión por la celebración de los 30 años del Instituto Autónomo Municipal Policía de San Diego, este lunes se llevó a cabo en el área del estacionamiento externo de la sede institucional, la solemne misa de acción de gracias, la cual estuvo encabezada por el alcalde León Jurado Laurentín, acompañado por el director-jefe de la policía Daniel Tablante, el subdirector Chmatil Daniel, funcionarios policiales, personal administrativo, parte del tren ejecutivo y concejales.
La eucaristía fue oficiada por el párroco de la iglesia San Diego de Alcalá y de la Candelaria, del pueblo de San Diego, Máximo Tovar, acompañado de los músicos pertenecientes a “Niños Cantores de San Miguel Arcángel”, que aportó un tono solemne y espiritual a la jornada.
El alcalde León Jurado Laurentín ofreció palabras de felicitaciones y agradecimiento a todos los funcionarios policiales, personal administrativo y obrero por hacer de la Policía de San Diego una institución que se desempeña en cada una de sus funciones con respeto al ciudadano. Reconoció el compromiso de quienes han dedicado su vida a proteger a los vecinos. “Hoy no solo celebramos una fecha, celebramos la vocación que no conoce horarios, desafía peligros, exige sacrificios y fundamenta un profundo compromiso con la ciudadanía, porque ser policía es una entrega constante que exige disciplina, ética y moral”.
Durante la eucaristía, el sacerdote pidió protección a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, para que los hombres y mujeres que conforman este cuerpo policial y que representan la columna vertebral en el área de seguridad, sigan trabajando con gran mística, pasión y servicio.
El sacerdote Máximo Tovar señaló que le alegraba celebrar la Santa Eucaristía en la sede del cuerpo policial, destacó la dedicación de los funcionarios, hizo especial mención de la participación durante las actividades de Semana Santa; “los funcionarios cargaron la imagen del Nazareno con mucho respeto y ofrecieron seguridad en todas las actividades eclesiásticas, y eso se agradece con humildad”.
Asimismo, reconoció el ánimo espiritual del alcalde León Jurado Laurentín, de quien dijo: “Siempre ha estado comprometido en elevar la calidad de vida de los sandieganos, y como un gesto de bienestar, les garantiza a los abuelitos jornadas recreativas en el Centro del Adulto Mayor Juan Pablo II, y eso dice mucho de un gobernante que quiere y cuida a las personas mayores». —Dichosos los que viven en San Diego —dijo el presbítero Máximo Tovar.
En medio de la homilía se elevaron plegarias por la protección y fortaleza de los funcionarios policiales, resaltando su rol esencial en la seguridad y el bienestar colectivo. Uno de los momentos más significativos fue la presentación de las ofrendas cargadas de simbolismo. Elementos como el pan y vino, flores, los alimentos y el uniforme policial representaron el trabajo diario, la fe, la unión y la responsabilidad que caracteriza a quienes forman parte de este organismo.
Al cierre de la celebración, se impartió la bendición a todos los presentes, acompañada de un llamado a continuar desempeñando las funciones con rectitud y compromiso. La jornada dejó un mensaje claro: la Policía Municipal de San Diego no solo celebra sus 30 años de creación, sino que reafirma su misión de servir con vocación y cercanía a su gente.
